La selección de Egipto escribió una página histórica en el Mundial 2026 al derrotar por 3-1 a Nueva Zelanda en la segunda jornada del Grupo G. Liderados por un brillante Mohamed Salah, los Faraones remontaron un marcador adverso y sumaron tres puntos fundamentales que los colocan en una posición privilegiada para avanzar a la fase eliminatoria.
El encuentro, disputado en el BC Place de Vancouver, comenzó con sorpresa para los africanos, pero terminó convirtiéndose en una demostración de carácter y calidad encabezada por su máxima estrella.
Nueva Zelanda golpeó primero
El conjunto oceánico salió decidido a competir y encontró recompensa muy temprano. Al minuto 14, el defensor Finn Surman aprovechó un tiro de esquina para conectar un potente cabezazo que superó a la defensa egipcia y abrió el marcador.
Durante la primera mitad, Nueva Zelanda mostró orden táctico y logró contener gran parte de los intentos ofensivos de Egipto, que se marchó al descanso con la obligación de reaccionar.
Mostafa Zico inició la remontada
El cambio de actitud de los dirigidos por Hossam Hassan fue evidente tras el descanso. Egipto adelantó líneas y comenzó a generar más peligro por las bandas, especialmente gracias a la movilidad de Mohamed Salah.
El empate llegó al minuto 57 cuando Mostafa Zico conectó un certero remate de cabeza tras un centro preciso desde la banda derecha, devolviendo la igualdad al marcador y cambiando completamente la dinámica del partido.
Mohamed Salah volvió a marcar diferencias
Solo unos minutos después apareció el hombre que todos esperaban. Al 66′, Mohamed Salah culminó una gran combinación ofensiva dentro del área para definir con categoría y poner el 2-1 a favor de Egipto.
El delantero volvió a demostrar por qué es uno de los futbolistas más importantes del continente africano, liderando la remontada con su velocidad, capacidad técnica y liderazgo ofensivo.
Trezeguet sentenció el triunfo
Cuando Nueva Zelanda intentaba buscar el empate, Egipto aprovechó una acción a balón parado para liquidar el encuentro.
En el minuto 81, Mahmoud Trezeguet apareció dentro del área para conectar de cabeza un saque de esquina y establecer el definitivo 3-1, desatando la celebración de la afición egipcia presente en Vancouver.
Primera victoria histórica para Egipto en una Copa del Mundo
Además de acercarlos a la clasificación, el triunfo representa un momento histórico para el fútbol egipcio, ya que significa la primera victoria de Egipto en una Copa Mundial de la FIFA.
Tras el pitazo final, jugadores y cuerpo técnico celebraron emocionados un resultado que quedará grabado en la historia del país, con Mohamed Salah como principal referente de una generación que busca dejar huella en el torneo.
Así queda el Grupo G
Con este resultado, Egipto alcanza cuatro puntos después de dos jornadas y se coloca entre los líderes del Grupo G, reforzando seriamente sus opciones de avanzar a los dieciseisavos de final.
Nueva Zelanda, que había empatado en su debut, permanece con una sola unidad y deberá buscar una victoria en la última jornada para mantener vivas sus esperanzas de clasificación.
Salah lidera el sueño de los Faraones
El atacante egipcio volvió a ser determinante en un escenario mundialista, anotando un gol, participando en las principales acciones ofensivas y guiando a su selección hacia un triunfo que puede marcar un antes y un después en la historia del fútbol de Egipto.
Con una actuación convincente y un rendimiento colectivo en crecimiento, los Faraones llegan fortalecidos a la última fecha de la fase de grupos con la ilusión intacta de seguir haciendo historia en el Mundial 2026.






